Srta. MARÍA MARTA QUEIPO


Empezar a vivir

La verdad es que ser obesa, es una cuestión de esfuerzo, primeramente hay que sufrir la discriminación social y luego la autodiscriminación. Motivo justificable para decidir qué hacer, si adelgazar, o seguir sufriendo. Nos inculcan que la obesidad es mala a nivel salud, pero también el no conseguir encuadrar con los parámetros sociales, no poder estar a la moda porque a ninguna empresa de ropa le interesa fabricar talles grandes, no poder salir por las limitaciones en todos los ámbitos, laboral, sentimental, etc. 
Luego de probar de todo, acupuntura, dietas, la ultima alternativa para mi vida fue la operación bariátrica. Uno adelgaza con algún esfuerzo, porque tiene que dejar algunas cosas, pero a cambio tenés una vida nueva. 
Antes no vivía, sobrevivía, esperando que una varita mágica me cambie y me deje flaca. Pero ese momento llegó, y recibí millones de gratificaciones que me hicieron conocer lo que era el mundo y la vida social. Salí de la burbuja en que estaba viviendo para ver la realidad, de ser mujer, disfrutar de piropos y de manifestaciones de cariño, de comprar en las mismas tiendas que mis amigas, el poder ir a bailar y que alguien se acerque para hablar. A nivel salud, eso tan importante en la vida de un obeso, todos los problemas se solucionaron.
 Por lo tanto, mi vida ha girado 180 grados. La operación fue realizada luego de un año ya que tuve que emprender una terapia para afrontar el miedo a la intervención quirúrgica, pero eso depende de cada uno y al fin encontrar al doctor que te transmita tranquilidad y que tu vida cambie en dos horas que dura la operación, y eso fue lo que me paso a mí. Pesaba 123 Kg y luego de 20 meses de la operación disminuí 45 Kg.
El seguimiento y el control del descenso es lo mejor que te puede pasar, ya que pesarse y adelgazar un montón, mirarse en el espejo y ver el nuevo reflejo es algo inexplicable con palabras. 
Nada paga lo que disfruto ahora, lo que me estoy conociendo, lo que estoy experimentando, es un sentimiento nuevo, una vida nueva, una conducta nueva, una satisfacción indescriptible. 
Aprendo día a día lo que era vivir en la oscuridad de la obesidad y lo distinto que es disfrutar de todos los placeres que trae aparejado vivir.

Marzo 2002