Empezar a vivir
La verdad es que ser obesa, es
una cuestión de esfuerzo, primeramente hay que sufrir la discriminación
social y luego la autodiscriminación. Motivo justificable para
decidir qué hacer, si adelgazar, o seguir sufriendo.
Nos inculcan que la obesidad es mala a nivel salud, pero también
el no conseguir encuadrar con los parámetros sociales, no poder
estar a la moda porque a ninguna empresa de ropa le interesa
fabricar talles grandes, no poder salir por las limitaciones
en todos los ámbitos, laboral, sentimental, etc.
Luego de probar de todo, acupuntura, dietas, la ultima alternativa
para mi vida fue la operación bariátrica. Uno adelgaza con algún
esfuerzo, porque tiene que dejar algunas cosas, pero a cambio
tenés una vida nueva.
Antes no vivía, sobrevivía, esperando que una varita mágica
me cambie y me deje flaca. Pero ese momento llegó, y
recibí millones de gratificaciones que me hicieron conocer lo
que era el mundo y la vida social. Salí de la burbuja en que
estaba viviendo para ver la realidad, de ser mujer, disfrutar
de piropos y de manifestaciones de cariño, de comprar en las
mismas tiendas que mis amigas, el poder ir a bailar y que alguien
se acerque para hablar. A nivel salud, eso tan importante en
la vida de un obeso, todos los problemas se solucionaron.
Por lo tanto, mi vida ha girado 180 grados. La operación
fue realizada luego de un año ya que tuve que emprender una
terapia para afrontar el miedo a la intervención quirúrgica,
pero eso depende de cada uno y al fin encontrar al doctor que
te transmita tranquilidad y que tu vida cambie en dos horas
que dura la operación, y eso fue lo que me paso a mí. Pesaba
123 Kg y luego de 20 meses de la operación disminuí 45 Kg.
El seguimiento y el control del descenso es lo mejor que te
puede pasar, ya que pesarse y adelgazar un montón, mirarse en
el espejo y ver el nuevo reflejo es algo inexplicable con palabras.
Nada paga lo que disfruto ahora, lo que me estoy conociendo,
lo que estoy experimentando, es un sentimiento nuevo, una vida
nueva, una conducta nueva, una satisfacción indescriptible.
Aprendo día a día lo que era vivir en la oscuridad de la obesidad
y lo distinto que es disfrutar de todos los placeres que trae
aparejado vivir.
Marzo 2002