Más del 30% de los pacientes con Hipertensión arterial (HTA)
son obesos. El aumento de un 20% en el peso, produce un riesgo
8 veces mayor de desarrollar HTA y cuando el peso está en la categoría
de obesidad mórbida o extrema, el riesgo es mayor
a 16 veces.
Luego de perder peso con la cirugía de la obesidad,
el 50 a 75% de los pacientes curan su HTA, no necesitando más medicación
para su control.
La Enfermedad Cardiovascular (ECV) es otra
enfermedad asociada y puede incluir la Enfermedad de las
Arterias Coronarias (EAC) (que llevan la sangre al
corazón), la Enfermedad Vascular Periférica (EVP) (arterias
y venas de miembros inferiores) y de la Insuficiencia Cardíaca
Congestiva (IC).
Por cada 14 a 15 cm de aumento del perímetro de la cintura con
respecto a los valores de referencia en hombres y mujeres, el riesgo
cardiovascular aumenta del 21 al 40%.
El 50-70% de los pacientes con Enfermedad
de Arterias Coronarias (EAC) son obesos. El aumento de 20Kg
de peso aumenta 3 veces el riesgo de EAC. Con niveles altos
de grasa en sangre, existe mayor probabilidad de que se deposite
en las paredes de las arterias coronarias y por lo tanto de ataques
cardíacos.
La pérdida de peso después de la cirugía revierte
este riesgo, disminuyendo un 40% las muertes por EAC.
Las várices en las piernas (Síndrome
Varicoso de Miembros Inferiores-SVMI), se pueden complicar
con úlceras, obstrucción e inflamación de las venas (tromboflebitis).
El 90% de los pacientes con Diabetes Tipo 2
(DBT) (azúcar elevado en la sangre) son obesos. El 15
al 20 % de los obesos severos presentan DBT Tipo 2. El riesgo
de presentar DBT aumenta 2 veces con la obesidad leve, 5
veces con la moderada y 10 veces con la obesidad mórbida
o extrema.
La cirugía de la obesidad cura la mayoría (80 a
98%) de los pacientes con DBT Tipo 2.
El aumento de colesterol y triglicéridos (grasas
en la sangre) llamado “dislipidemia” (DLP) (40%) es
otra enfermedad asociada riesgosa.
También se aumenta el riesgo de morir por Cáncer
(30% hombres y 50% mujeres). El riesgo en los hombres aumenta
3 veces para el cáncer de colon y próstata y en las mujeres
3 veces para el cáncer de ovarios, mama y de vesícula biliar,
y 5 veces para el cáncer de endometrio (útero).
Los trastornos respiratorios, el “roncar” de noche,
el quedarse dormido frecuentemente, la detención momentánea de la
respiración (Síndrome de Apnea del Sueño-SAS) (20%), son
característicos de los obesos severos donde hay una disminución
del oxígeno en la sangre y por consecuencia en la que llega al cerebro,
pudiendo ser fatales.
A
mayor IMC mayor frecuencias de apneas especialmente en
los hombres. Con el estudio de polisomnografía nocturna se puede
detectar este síndrome, incluso en pacientes asintomáticos
clínicamente. Esto ayuda al manejo de la vía aérea
y a la prevención de complicaciones pulmonares post-operatorias.
La Osteoartritis (OA) (25%) llamada vulgarmente
“reuma”, o deformidad y dolor en las articulaciones sobre todo en
caderas, columna, rodillas y pies, que deben soportar el sobrepeso,
mejora sustancialmente luego del descenso pronunciado de peso, y
desaparecen muchas veces las indicaciones quirúrgicas sobre las
articulaciones.
En las mujeres es frecuente la Infertilidad
(INF) (25%) y las menstruaciones irregulares (50%),
que se revierten al bajar de peso. Mayor frecuencia de abortos
espontáneos, embarazos complicados con hipertensión y
diabetes, mayor número de cesáreas, bebés con mayor peso,
así como incontinencia urinaria al esfuerzo.
Los cálculos en la vesícula biliar
(3 veces más que la población no obesa), el Hígado Graso,
y la Gota, expresan anormalidad en el metabolismo del colesterol
y del ácido úrico.
Muchos obesos tienen Reflujo ácido del estómago
al esófago (RGE) en una proporción 3 veces más que los
de peso normal. Este reflujo se manifiesta por acidez y quemazón
que va desde el estómago hasta la garganta, sobre todo después de
comer y al acostarse.
Los obesos mórbidos presentan importantes problemas
Psicológicos y Sociales con una disminución de la
autoestima, aislamiento en la sociedad y discriminación. La depresión
es alta (89%) en los obesos mórbidos, no así las enfermedades
psicológicas mayores. Tienen mayor carga psicológica en el área
social en la 2da. y 3ra. década de la vida, con limitaciones para
conseguir pareja o amigos.
Los pacientes deben estar preparados psicológicamente
porque con la cirugía deben afrontar un cambio de
actitud, de la imagen corporal y del estilo de
vida.
La inactividad, la progresiva inmovilidad y la
depresión pueden impulsarlos hacia la comida, creando un círculo
vicioso.
Presentan además problemas Físicos y Económicos,
inconvenientes con las actividades básicas de una vida normal, como
limitaciones en la selección de ropa, en la higiene corporal, sexuales,
acceso limitado a sillas y asientos (cines, tren o avión), dificultades
para colocarse zapatos, cruzar las piernas, subir escaleras, así
como también mayores costos en la ropa, comida, seguros de vida,
en conseguir trabajo y ascensos laborales. |