A
partir de los 50 años de vida, adquiero Diabetes. Los ascendientes
de parte materna, especialmente las mujeres, todas adolecieron
de Diabetes. Todos los ancestros fueron de constitución robusta
y algunos, obesos, todos de origen germano (materna) y helvético
(paterna).
Al principio,
a mi Diabetes la controlo mediante hipoglucemiantes orales,
hasta arribar a la Insulina neutra de origen porcino (subcutánea),
a partir del tercer año de evolución de la enfermedad. Al cabo
del quinto año, la persistencia del síndrome diabético era tan
insostenible que se me recetó la administración de cuatro
dosis de insulina diaria de hasta 20 ui (de origen humano, pues
no toleraba ya la porcina). Paralelamente me condujo a una obesidad
mórbida (llegando a un peso máximo de 157.6 kgs.). Dicha circunstancia
fue la determinante, como para que me preocupara en buscar nuevas
alternativas en solucionar mis dos problemas. Fue así como consulto
al Dr. Carlos A. Casalnuovo, y decido someterme a la “Cirugía
Bariátrica (con fecha 06/12/99) que él practica mediante técnica
laparoscópica.
Lo interesante
de este método, es que el organismo del paciente se adecua muy
bien a lo que podríamos denominar una “prótesis," sin que
se evidencie rechazo y, lo que es más: el cuerpo va perdiendo
peso en forma paulatina y sin debilitarse, ya que va consumiendo
las reservas, en tanto el paciente no siente mayor apetito,
en virtud de que la superficie de las paredes gástricas, se
redujo por la presencia del “banding”. Es, por cierto, muy poca
la cantidad de alimentos que el paciente ingiere por día, con
una dieta balanceada, cuidando la calidad de la comida, en la
que basa su nutrición (aprende nuevamente a comer, realmente).
He rebajado
más de 45 kg. de peso, recuperando funciones vitales –como la
sexual- sintiéndome muy bien física y anímicamente; empero,
lo que más llegué a valorar, fue la extraordinaria disminución
en los registros diarios de la hiperglucemia diabética, conjuntamente
con sus molestias paralelas (polidipsia, poliuria, hipertensión
arterial, microangiopatías, neuropatías), y hasta la peligrosa
retinopatía se mantuvo estable, obviamente que las lesiones
en la retina producidas con anterioridad son irreparables, pero
al menos, dicha enfermedad ocular no prosiguió su evolución.
A la fecha
de redactar el presente testimonio (09/06/02) – que lo escribo
por cuenta y voluntad propia, sin que el Dr. Casalnuovo hubiese
influído y/o solicitado su texto- me siento satisfecho
de haber adoptado tal decisión en su momento, pues los beneficios
de la cirugía bariátrica, los disfruto hoy día plenamente.
Por lo expuesto
y como médico y como enfermo diabético “ex-obeso”, no puedo
más que recomendar este método a quien padezca algo similar.
Dr.
Alejandro Urs Vogt
Oberá-Misiones-Argentina
Junio
2002