DR. ALEJANDRO URS VOGT

A partir de los 50 años de vida, adquiero Diabetes. Los ascendientes de parte materna, especialmente las mujeres, todas adolecieron de Diabetes. Todos los ancestros fueron de constitución robusta y algunos, obesos, todos de origen germano (materna) y helvético (paterna).

Al principio, a mi Diabetes la controlo mediante hipoglucemiantes orales, hasta arribar a la Insulina neutra de origen porcino (subcutánea), a partir del tercer año de evolución de la enfermedad. Al cabo del quinto año, la persistencia del síndrome diabético era tan insostenible que se me recetó la administración de cuatro dosis de insulina diaria de hasta 20 ui (de origen humano, pues no toleraba ya la porcina). Paralelamente me condujo a una obesidad mórbida (llegando a un peso máximo de 157.6 kgs.). Dicha circunstancia fue la determinante, como para que me preocupara en buscar nuevas alternativas en solucionar mis dos problemas. Fue así como consulto al Dr. Carlos A. Casalnuovo, y decido someterme a la “Cirugía Bariátrica (con fecha 06/12/99) que él practica mediante técnica laparoscópica.

Lo interesante de este método, es que el organismo del paciente se adecua muy bien a lo que podríamos denominar una “prótesis," sin que se evidencie rechazo y, lo que es más: el cuerpo va perdiendo peso en forma paulatina y sin debilitarse, ya que va consumiendo las reservas, en tanto el paciente no siente mayor apetito, en virtud de que la superficie de las paredes gástricas, se redujo por la presencia del “banding”. Es, por cierto, muy poca la cantidad de alimentos que el paciente ingiere por día, con una dieta balanceada, cuidando la calidad de la comida, en la que basa su nutrición (aprende nuevamente a comer, realmente).

He rebajado más de 45 kg. de peso, recuperando funciones vitales –como la sexual- sintiéndome muy bien física y anímicamente; empero, lo que más llegué a valorar, fue la extraordinaria disminución en los registros diarios de la hiperglucemia diabética, conjuntamente con sus molestias paralelas (polidipsia, poliuria, hipertensión arterial, microangiopatías, neuropatías), y hasta la peligrosa retinopatía se mantuvo estable, obviamente que las lesiones en la retina producidas con anterioridad son irreparables, pero al menos, dicha enfermedad ocular no prosiguió su evolución.

A la fecha de redactar el presente testimonio (09/06/02) – que lo escribo por cuenta y voluntad propia, sin que el Dr. Casalnuovo hubiese influído y/o solicitado su texto- me siento satisfecho de haber adoptado tal decisión en su momento, pues los beneficios de la cirugía bariátrica, los disfruto hoy día plenamente.

Por lo expuesto y como médico y como enfermo diabético “ex-obeso”, no puedo más que recomendar este método a quien padezca algo similar.

 

Dr. Alejandro Urs Vogt

Oberá-Misiones-Argentina

Junio 2002